Un par de escritos para retomar poco a poco las letras y sus costumbres. Algo de experimentación en el primero de ellos, aunque de forma muy tímida, meros bocetos. Agradezco todos sus comentarios, espero tener en los próximos días algo más completo.
Escucho su sonido al caminar, inclinarse, aspirar, aspirar y aspirar una sensación blanca y pura. Una y otra y otra y otra vez hasta borrar por completo, por completo esa cruz que siempre, siempre suele dibujar en la mesa. Se acerca a mí lenta, apasionadamente, aún tambaleante por la nieve que asciende dentro de su cerebro. Se acerca su pecho, se acerca su cintura, se acercan sus manos y finalmente sus dedos que me aferran firmemente, me aferran firmemente. Me toma con sus dedos, me acaricia con sus yemas y me levanta del sucio suelo. Mi color negro y mis labios rojos brillan en medio de la penumbra de la habitación. Desde aquí alcanzo a ver a esa mujer, esa mujer que duerme perdida de cansancio y cocaína. Poco a poco desliza sus dedos por mi cuerpo, por cada una de mis cuerdas, las toca primero lentamente, mientras me siente vibrar, mientras me siente gemir pálidamente. Satisfecho sonríe y me mira por unos instantes, y entonces se que va a empezar de nuevo. Conmigo disfruta como no lo hace con nadie, me toca como nunca, nunca tocará a ninguna mujer, siento como sus dedos rasgan mis cuerdas, repetidamente, rítmicamente y llevada por un frenesí casi caótico, casi desastroso empiezo a gritar, una y otra y otra vez, hasta que su sudor empieza a bañar mi pecho.
Tomo un ultimo trago de agua. Arreglo por unos segundos mi saco negro y mi corbata azul, seco el sudor de mi frente. Me miro en el espejo y salgo al escenario. Llevo solemnemente la trompeta en mis manos y la banda me mira con expectación. Los aplausos del escaso público apenas rompen el silencio del salón. Paseo mis ojos por el lugar, lleno de sillas viejas y ancianos sentados apaciblemente. El humo flota en toda la habitación. La luna entra por una de esas ventanas y la ilumina a ella, me detengo por un momento a observarla mientras tomo aire. Allí está ella de nuevo, con su cigarrillo entre los dedos y mirándome fijamente. Mirando esta sombra en la que me he convertido. Tomo la trompeta en mis manos y me preparo para tocar. Espero la señal del piano que me dará vida una vez más, que me guiará por sus delicados acordes para luego darme unos segundos de libertad, estruendosa y rítmica libertad. Cierro los ojos para sentir mi música, para sentir como recorre mis venas, cierro mis ojos para olvidar este lugar y sentir que en realidad puedo tocarla, que en realidad permanece allí. “Mientras viva mi canción, vivirá tu recuerdo ” pienso mientras le entrego mi aliento al jazz.
Tomo un ultimo trago de agua. Arreglo por unos segundos mi saco negro y mi corbata azul, seco el sudor de mi frente. Me miro en el espejo y salgo al escenario. Llevo solemnemente la trompeta en mis manos y la banda me mira con expectación. Los aplausos del escaso público apenas rompen el silencio del salón. Paseo mis ojos por el lugar, lleno de sillas viejas y ancianos sentados apaciblemente. El humo flota en toda la habitación. La luna entra por una de esas ventanas y la ilumina a ella, me detengo por un momento a observarla mientras tomo aire. Allí está ella de nuevo, con su cigarrillo entre los dedos y mirándome fijamente. Mirando esta sombra en la que me he convertido. Tomo la trompeta en mis manos y me preparo para tocar. Espero la señal del piano que me dará vida una vez más, que me guiará por sus delicados acordes para luego darme unos segundos de libertad, estruendosa y rítmica libertad. Cierro los ojos para sentir mi música, para sentir como recorre mis venas, cierro mis ojos para olvidar este lugar y sentir que en realidad puedo tocarla, que en realidad permanece allí. “Mientras viva mi canción, vivirá tu recuerdo ” pienso mientras le entrego mi aliento al jazz.

boboooo
By: san on February 14, 2010
at 6:38 pm
Ahi Mi Andru Sencillamente Cada Vez Me Sorprendes Mas …. Te Felicito Papito Adoptivo……… y Espero Cada Dia Mas y Mas De Ti Oyes…. *** Mua ***
By: Adri Franco on February 15, 2010
at 3:18 am
El primero, no sé; creo que estoy en modo anti-romántico.
El segundo, le cambiaría “mientras le entrego mi aliento al jazz” por “mientras libero mi aliento de jazz”.
En general, me agradan. No dejés de escribir, que es terapéutico.
A ver si algún día te pasás por mi blog, jajaja. Hablamos.
By: A.M.A. on February 17, 2010
at 5:29 am
mmmm, mmmm, mmmm, no se, algo le falto
By: Isabel on February 19, 2010
at 2:11 am
el primer parrafo me recordo al cuento del cuchillo de renata….
By: jenny on February 21, 2010
at 3:37 am